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Dra. Carolina Aloisio: "La ciencia es posible que la ejerza cualquier persona"
En el Día de la Investigadora y el Investigador Científico, el diálogo con la Dra. Carolina Aloisio sirve para detener la mirada en esta actividad, que es unos de los pilares de las universidades públicas argentinas.
10/04/2026
“La ciencia es posible que la ejerza cualquier persona”, afirmó la docente e investigadora Carolina Aloisio, integrante del Centro UTN Inprosus, y agregó que “una no nace sabiendo, no nace con una pasión, la puede ir descubriendo a medida que va creciendo”. Con esas palabras, la Dra. en Ciencias Químicas habló de lo que implica la tarea de la investigadora científica, rol que -explicó- se va definiendo con tiempo y dedicación, pero también en grupos de trabajo, y con constantes gratificaciones.
En el Día de la Investigadora y el Investigador Científico, el diálogo con Carolina sirve para detener la mirada en esta actividad, que es unos de los pilares de las universidades públicas argentinas. La efeméride tiene su origen en la figura del Dr. Bernardo Houssay, Premio Nobel de Medicina en 1947, y científico argentino de fundamental relevancia para el desarrollo de la ciencia en nuestro país.
Al referirse a su labor como investigadora y si esta vocación es algo con lo que una persona nace o es algo que va construyendo con los años, Aloisio explicó que “en general se asocia la docencia e investigación a una vocación que tuviste al nacer, o que se requiere ser una persona superdotada. Y está bueno desmitificarlo porque tanto la docencia como la investigación se puede hacer con tiempo, uno no nace sabiendo, no nace con una pasión, la puede ir descubriendo a medida que va creciendo”.
El camino de su vocación
“A mí particularmente, los primeros indicios de interés por la ciencia se me dieron en la escuela secundaria, con algunos profesores que tenían experiencia en investigación, o algunos eran médicos, tenía una profesora que era bióloga, y ahí empecé a descubrir. Luego en la carrera de grado, conocí a algunos docentes, profesores auxiliares, charlábamos más porque como eran más jóvenes, nos contaban lo que hacían”, agregó.
Carolina estudió la Licenciatura en Química Farmacéutica en la Universidad Nacional de Córdoba y luego realizó su doctorado en la misma casa de altos estudios, para ingresar a la carrera de investigador científico en 2021, y sumarse luego al grupo InProSus. Ella es, además, investigadora adjunta del CONICET:
“Siempre que tengo la posibilidad de hablar con los jóvenes, la mayoría son algunos míos, de esta Facultad Regional de la UTN, les cuento que está bueno que ellos se acerquen, que nos muestren su interés, que vayan averiguando de qué se trata y conozcan. Porque es todo lo contrario a lo que se cree. Se suele asociar la imagen de un científico generalmente a la imagen de Einstein, que es un hombre de edad mayor, canoso, despeinado, que a su edad mayor y muy avanzada descubrió la ciencia y la teoría de la relatividad. Y en realidad es todo lo contrario. La ciencia es posible que la ejerza cualquier persona, mientras más temprano empezás, mejor, porque comenzás a capacitarte, y vas dedicando tu carrera a esta área de ejercicio profesional”, dijo.
También explicó que el camino profesional de la investigación “es un proceso, uno lo va explorando. Algunos estudiantes piensan que si se acercan ya están asumiendo un compromiso y en realidad nosotros les damos la posibilidad de que exploren, que vean si les gusta y les contamos de qué se trata”.
Cómo es el trabajo de investigar
Y agregó: “El trabajo de una investigadora o un investigador, depende de la etapa de la investigación en la que se encuentre. Cuando uno comienza, por ejemplo, a hacer un doctorado, una está mucho tiempo en el laboratorio para obtener resultados haciendo diferentes experimentos que fueron previamente planteados y diseñados por un diseño experimental que se basa en literatura científica, al menos en el caso nuestro que estamos en el área de química”.
“Nosotros siempre nos basamos en lo que está escrito en antecedentes bibliográficos, haciendo todo un estudio bibliográfico previo. Generalmente eso lo hacemos más los investigadores con un poquito más de trayectoria y, por suerte, contamos con estudiantes o becarios que nos ayudan en la parte de desarrollo en el laboratorio, para que nosotros nos podamos dedicar también a leer, a poder hacer un diseño experimental, porque tiene que cumplirse con determinadas reglas”, comentó.
LLevando la investigación a las aulas
En otro tramo de la entrevista, Aloisio destacó la labor de los docentes investigadores, “porque otorgan mucha calidad a la educación pública de la Argentina, porque lo que se aprende en investigación se vuelca a la docencia, también se realizan actividades de extensión, que son todas estas interacciones con el medio, resolver problemas en la comunidad, y la difusión, contar lo que hacemos”.
Luego añadió: “Yo soy docente de Bioinformática, es una cátedra que éste sería el tercer año que la dicto, y allí incorporamos el procesamiento de datos biológicos, y utilizamos nuevas tecnologías de vanguardia, como la inteligencia artificial, big data, y hay que estar actualizándose año a año, porque las tecnologías siguen avanzando, o a lo mejor las aplicaciones a nivel regional también cambian, entonces constantemente hay que estar actualizándose”.
La docente de UTN destacó luego que “algo que nos caracteriza a los investigadores es la autocapacitación, en general nosotros trabajamos en áreas muy específicas en las que, si bien existen capacitaciones, o cursos, en muchas cosas son tan específicas que no existen.
Entonces la capacidad de autocapacitarse es muy importante y tener esa disciplina de nosotros ser los que buscamos el material, armamos nuestro propio material de estudio o de capacitación, porque a veces no existe, o lo tenemos que buscar a lo mejor en inglés o en otro lugar, porque no tenemos acceso en algunos casos a lo que puntualmente estamos necesitando”.
Investigar es un trabajo en grupo
Aloisio indicó luego que el trabajo en investigación “es constantemente un trabajo en grupo que empieza desde los estudiantes de grado que se acercan a colaborar, después los becarios de doctorado o maestría, los docentes que recién comienzan, después quien ingresa a la carrera de investigador, ya sea de UTN o de CONICET y a medida que vamos incrementando las categorías se van adquiriendo diferentes tipos de experiencias y también motivación. Está bueno ir complementándose, uno puede aportar algunas cosas que sabe hacer por la experiencia, ellos aportan sus ganas de hacer las cosas, de trabajar en el laboratorio y es un complemento continuo. Lo mismo con las diferentes áreas de investigación”.
“Los investigadores exclusivos, por ejemplo, también aportan a la investigación básica y aplicada, regional y local, para resolver problemas de nuestro país, de nuestra región, de nuestra provincia, de nuestra ciudad, que son temas que no se investigan en otros países, abordan nuestras particularidades y además, problemas que afectan a poblaciones vulnerables, como por ejemplo los discapacitados, los adultos mayores, la población económicamente vulnerable, que son temáticas que carecen de intereses económicos, entonces la inversión desde el sector privado es prácticamente inexistente. Es importante destacar que la investigación básica y aplicada surge de la universidad pública desde esa perspectiva”, expresó.
Investigar en el contexto actual
En relación con el contexto actual que atraviesa el sistema científico argentino, Carolina comentó que “en Argentina siempre hubo desafíos para adquirir financiamiento, si se compara con otros países del mundo, sobre todo nosotros que estamos en el área de la química siempre nos vimos más afectados por el adquirir equipamiento de mayor envergadura. Siempre hicimos un buen uso de los recursos porque tenemos ese gen argentino de cuidar lo que tenemos, cuidamos los equipos que tenemos. En el último tiempo algunos financiamientos que existían se vieron limitados, reducidos, se tiende a que los investigadores tengan que salir a buscar a lo mejor conexiones con empresas para financiamientos más privados, lo cual nos ponen desafíos nuevos que estamos menos acostumbrados”.
“A nosotros nos ha ayudado mucho la colaboración con el sector de Vinculación Tecnológica de nuestra Facultad y además la Universidad Tecnológica Nacional nos ha brindado subsidios cuando otros han sido recortados, pero aún así los montos siguen siendo escasos para el precio de las cosas”, aseguró.
"Es muy gratificante"
Finalmente, Aloisio remarcó que “a quien le interese la investigación le digo que se anime, que tiene sus dificultades como muchas otras carreras pero es muy gratificante, todo el tiempo estás saliendo de la rutina porque tenés nuevos desafíos, y cualquiera lo puede hacer”.
Y se refirió a los mejores momentos del ejercicio de su profesión de investigadora y reflexionó: “A mí, personalmente, me gratifica mucho cuando me veo reflejada en los jóvenes, por ejemplo, con mis estudiantes, o cuando hemos hecho actividades con chicos de la secundaria, de la primaria, y se interesan por lo que nosotros hacemos. Eso es lo que me parece más gratificante. Y nuestros alumnos son el principal foco de esa gratificación”.